El mal no existe (2023): Análisis, secretos de producción y dónde ver la obra maestra de Ryûsuke Hamaguchi
Descubre los secretos detrás de 'El mal no existe', la aclamada película de Ryûsuke Hamaguchi ganadora en Venecia. Análisis profundo, trivia y enlace para verla.

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Por: Diego Martínez - Especialista en Cine
El cineasta japonés Ryûsuke Hamaguchi, consagrado internacionalmente tras el rotundo éxito de Drive My Car (ganadora del Oscar a la Mejor Película Internacional), regresó a las pantallas con una de las propuestas más intrigantes, líricas y perturbadoras del cine contemporáneo: El mal no existe (Aku wa Zonzai Shinai, 2023). Esta magistral producción, galardonada con el Gran Premio del Jurado (León de Plata) en el prestigio Festival de Cine de Venecia, explora con delicadeza y contundencia las fricciones entre el capitalismo voraz, la preservación ecológica y la complejidad de la condición humana.
Ficha Técnica
- Título original: Aku wa Zonzai Shinai (Evil Does Not Exist / El mal no existe)
- Año: 2023
- Duración: 106 minutos
- País: Japón
- Dirección y Guion: Ryûsuke Hamaguchi
- Música original: Eiko Ishibashi
- Fotografía: Yoshio Kitagawa
- Reparto principal: Hitoshi Omika, Ryo Nishikawa, Ryuji Kosaka, Ayaka Shibutani, Hazuki Kikuchi
- Género: Drama / Naturaleza / Cine de Autor
El insólito origen: De un proyecto musical experimental a una obra cumbre
La génesis de El mal no existe resulta atípica dentro del cine moderno. En lugar de nacer a partir de un libreto tradicional o un encargo industrial, la película surgió gracias a una propuesta de la reconocida compositora Eiko Ishibashi, quien ya había trabajado con Hamaguchi en la icónica banda sonora de Drive My Car. Ishibashi solicitó al director que creara material audiovisual para proyectar en vivo durante sus conciertos de música experimental.
El proyecto inicial, bautizado como GIFT, pretendía ser una experiencia predominantemente visual y lírica sin diálogos. Sin embargo, conforme Hamaguchi comenzó a explorar la región rural de Mizubiki (en las cercanías de Tokio) para buscar locaciones y entrevistarse con los residentes locales, el relato adquirió una insospechada fuerza dramática. Lo que comenzó como una pieza de acompañamiento musical se transformó rápidamente en un largometraje narrativo complejo, marcado por diálogos intensos, una tensión latente e inconfundibles matices éticos.

Sinopsis y conflicto: El brutal choque entre el turismo urbano y el ecosistema
La historia se ambienta en el idílico pueblo de Mizubiki, donde Takumi y su pequeña hija Hana viven en armonía directa con el bosque. Takumi es un hombre reservado pero versátil, respetado por sus vecinos por su conocimiento del medio rural, la tala sustentable de leña y la recolección manual de agua pura de manantial para los restaurantes locales.
La paz de la comunidad se quiebra de manera drástica cuando una agencia de representación de celebridades de Tokio decide incursionar en el negocio del turismo ecológico aprovechando subvenciones gubernamentales tras la pandemia. Su plan: construir un exclusivo complejo de "glamping" (camping de lujo) en pleno bosque. Durante una asamblea informativa, queda al descubierto la irresponsabilidad del proyecto: el sistema de alcantarillado previsto contaminará la fuente de agua potable del poblado y provocará estragos en la fauna silvestre, en particular en la ruta migratoria de los ciervos. Los dos representantes de la corporación, Takahashi y Mayuzumi, se ven atrapados entre la codicia de sus jefes y la silenciosa determinación de los pobladores.
"En la naturaleza no existe el concepto del mal en sí mismo; existen fuerzas, equilibrios e interrupciones. El verdadero mal se manifiesta cuando la ignorancia y la arrogancia urbana intentan domar un ecosistema que se niega a ser sometido." — Crítica especializada en Venecia.

Secretos de rodaje y detalles de producción
El rodaje de El mal no existe destacó por un enfoque artesanal e inmersivo. El actor principal, Hitoshi Omika, no era una estrella consolidada, sino que formaba parte del equipo de producción en trabajos previos de Hamaguchi. Durante las visitas de localización, el director quedó impresionado por la serenidad y conexión de Omika con el entorno natural, ofreciéndole el papel protagonista en un giro sorprendente pero acertadísimo.
La cinematografía a cargo de Yoshio Kitagawa destaca por prolongados planos secuencia contemplativos y travellings verticales hacia las copas de los árboles que contrastan con los bruscos cortes de la banda sonora de Ishibashi, generando un estado de alerta constante en la audiencia.
Disfruta del tráiler oficial a continuación:
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿"El mal no existe" está basada en una historia real?
No se basa en un suceso real específico con nombres propios, pero Hamaguchi investigó a fondo las políticas reales del gobierno japonés que impulsaron el turismo en zonas rurales tras la pandemia de COVID-19, provocando serios conflictos ambientales entre promotores urbanos y comunidades autóctonas.
¿Dónde se filmó la película?
El largometraje se filmó principalmente en la prefectura de Nagano, Japón, en regiones boscosas de la meseta alpina que conservan un entorno natural virgen y una cultura comunitaria basada en el respeto ecológico.
¿Qué metáfora encierra el título de la película?
El título sugiere que la naturaleza opera libre de juicios morales o malicia; simplemente reacciona para defender su equilibrio. El mal no es una entidad mística, sino el resultado de la desconexión, la negligencia y la soberbia humana frente al entorno natural.
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